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XXI Jornadas Micológicas de la Confederación Europea de Micología Mediterránea CEMM. Arroyo Frío-La Iruela, 3 al 8 de noviembre de 2013 |
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Las XXI Jornadas Micológicas de la C.E.M.M. están organizadas por la ASOCIACIÓN BOTÁNICA Y MICOLÓGICA DE JAÉN, miembro asociativo de la CONFEDERACIÓN EUROPEA DE MICOLOGÍA MEDITERRÁNEA, C.E.M.M.
Se celebrarán del 3 al 8 de noviembre de 2013, empezando con la inauguración y cena del día 3 (domingo) y finalizando con la comida del día 8 (viernes).
El lugar elegido es el Hotel Rural Montaña, situado en la pedanía de Arroyo Frío, del municipio de La Iruela, de la Comarca de Cazorla, incluida en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Su dirección es:
Avda. del Campillo, 45. 23478 Arroyo Frío-La Iruela (Jaén) Andalucía (España). http://www.hmontana.com y las coordenadas GPS son: N 37° 56.9179', W 2° 55.2523'. |
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SITUACIÓN |
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Arroyo Frío es una pedanía perteneciente al municipio de La Iruela, a 809 metros sobre el nivel del mar, y situada a 126 Km. de Jaén y 377 Km. de Madrid, en la ribera del Río Guadalquivir, a pocos Km. de su nacimiento.
La Iruela, a 932 metros sobre el nivel del mar, es el municipio más alto de toda la Comarca, y el que más porción de Parque Natural contiene, siendo, por lo tanto, su territorio, área de montaña, en gran parte repoblada con extensos pinares.
La Comarca Sierra de Cazorla tiene una superficie de 134.037 hectáreas y está integrada por los términos municipales de Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé, así como por numerosas aldeas y cortijadas que se distribuyen a todo lo largo y ancho de una impresionante geografía, coronada por las sierras de Cazorla, Quesada, el Pozo y La Cabrilla.
Si algo caracteriza a la comarca es la variedad en paisajes y ecosistemas, con altitudes que van desde los 2.100 metros, en la Sierra de la Cabrilla, hasta los 360 metros en las proximidades del Puente de la Cerrada. Altas cumbres se mezclan con profundos barrancos, suaves relieves y amplios valles, bosques, olivares, pastos de alta montaña y huertas, zonas húmedas, secas y semidesérticas. |
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La elevada altitud media, que sobrepasa los 1.000 metros, dota a estas serranías de una espectacular belleza, encontrándose numerosas cumbres que rebasan los 2.000 metros. La altitud asciende de oeste a este, pero no de forma continua, sino creando dientes de sierra cuyos salientes y entrantes son progresivamente más pronunciados, alternando cursos fluviales y líneas de cumbres, tanto más altas cuanto más nos adentramos en las sierras.
El clima se caracteriza por inviernos fríos con abundantes precipitaciones (de nieve por encima de los 1.200 metros) y veranos secos y calurosos. Las precipitaciones oscilan entre los 400 mm. en las zonas bajas de la parte sur-occidental de la comarca y los 1.600 mm., incluso 2.000, en las cumbres. La temperatura media anual muestra un clima relativamente suave. |
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A vista de pájaro, en el paisaje de esta comarca se pueden distinguir las sierras, al este, y la campiña y las depresiones del Guadiana Menor y Guadalquivir, al oeste.
Desde cualquier punto de entrada a la comarca aparece la Sierra de Cazorla como telón de fondo de un maravilloso escenario paisajístico. Varias sierras se alinean de este a oeste disminuyendo de altitud: La Cabrilla, Pozo, Cazorla y Quesada, separadas por el valle del río Guadalentín, el valle del río Guadalquivir y por la falla de Tíscar.
Aproximadamente el 40% del territorio comarcal pertenece al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, que se complementa con otra buena parte de la Comarca de Segura y de la Comarca de Las Villas, totalizando una extensión que alcanza casi la quinta parte de la provincia de Jaén. |
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Sus 200.000 has. lo convierten en el Espacio Natural Protegido de mayor superficie de España. La superficie de este Parque, más la de los otros tres que se encuentran en la Provincia de Jaén (Andújar, Despeñaperros y Mágina), así como los 60 MM. de olivos de cultivo, hacen que esta provincia sea el bosque continuo más grande de Europa. |
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HISTORIA |
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En el entorno de estas tierras va a tener lugar la presencia del hombre desde un momento temprano, a pesar de las duras condiciones geográficas y físicas. Hasta el día de hoy, se han localizado 18 cuevas datadas entre los 4.000-3.000 a. de C., con diversos materiales prehistóricos de mayor o menor relevancia. Pero será durante el Cobre final (2.000 a. de C.), cerca de Cazorla, cuando se establezcan los primeros poblados estables.
En el año 1998, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad al arco mediterráneo de pinturas rupestres, en las que Andalucía tiene su representación en Jaén, Granada y Almería. Son ocho cuevas de la Comarca, todas en el término municipal de Quesada, las que forman parte de este valioso conjunto.
Ya en el último milenio antes de nuestra era, la cultura ibérica se desarrolla ampliamente por la provincia de Jaén, como demuestra la importancia de los yacimientos que se investigan en toda la provincia. Esta cultura está bien representada en la Comarca, sobre todo por la presencia de dos necrópolis y tumbas, como las cámaras sepulcrales de las aldeas de Toya y Hornos de Peal (Peal de Becerro), elementos únicos dentro del mundo ibérico. Entre Cazorla y Santo Tomé tenemos el poblado de la Plaza de Armas del río Cañamares o el cerro de Cabeza del Rey, todo dentro de una cronología del siglo V-III a. de C.
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A estos restos deberemos añadir uno de los asentamientos ibéricos más importantes de la Comarca, Los Castellones de Ceal, ubicado junto al arroyo de Ceal, cerca de Hinojares, y datado en el siglo VI a.de C. Esta aldea ibérica tuvo que tener una gran importancia, como demuestra la significativa riqueza de los hallazgos obtenidos: abundantes cerámicas atenienses de barniz negro y figuras pintadas en rojo y, sobre todo, numerosas armas. |
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La zona del Alto Guadalquivir fue un lugar de cierta importancia en las comunicaciones en el periodo romano, dada la proximidad a las minas de Cástulo, por un lado, y al importante puerto de Cartago Nova por otro. |
Sin embargo, la importancia de la presencia roma-na en esta tierra ha sido descu-bierta reciente-mente tras con-firmarse las hi-pótesis que si-túan la Batalla de Baécula en las proximidades de Santo Tomé. |
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La batalla se libró en el contexto de la Segunda Guerra Púnica entre romanos y cartagineses. La llegada de los romanos a la Península Ibérica tenía como objetivo privar de recursos militares al cartaginés Aníbal, que luchaba en Italia, sin embargo, tras la contienda, ya no se marcharon, debido la riqueza agrícola y las minas de plata.
Será a partir de la ocupación islámica, y en un momento tardío de la misma, cuando en la Sierra de Cazorla aparezcan lo que luego serían las primeras poblaciones, sobre todo tras la presencia almohade y el inicio de los reinos de Taifas. Con la ubicación de la frontera entre el mundo cristiano y el mundo musulmán en la línea del Guadalquivir, Cazorla, Quesada y otras localidades vecinas, se van a fortificar, y van a ser, durante bastantes años, lugar de pugna para acceder al reino nazarí de Granada y a su reconquista. De este período procede la mayor parte del patrimonio arquitectónico, representado por castillos, torres vigías, iglesias, conventos y palacios.
Finalizada la Reconquista, el Adelantamiento de Cazorla perdió su valor estratégico y se quedó de hecho en mero Señorío. En los siglos XVII y XVIII se originaron pleitos entre la Corona y la Mitra por cuestiones de jurisdicción, fueros y rentas que empobrecieron el Señorío. |
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Como consecuencia de la aprobación de las Ordenanzas de Montes de 1748 y el establecimiento de la jurisdicción de la Marina sobre la mayor parte de los bosques de la Comarca, justificada por el mal estado de los mismos y la necesidad de proveer de madera a la Armada, la actividad forestal supuso la reactivación económica de la zona y beneficios para muchas familias dedicadas al carreteo de madera o a la maderada, hasta la Guerra de la Independencia (1808-1814) que paralizó la actividad, lo que supuso un gran problema, que unido a los incendios de los pueblos, por parte de los invasores, dejó a la Comarca en una situación crítica.
Tras la supresión del Negociado de Maderas, los montes por encima de los 1200 metros pasaron a ser propiedad del Estado o de los municipios, y el resto a manos particulares, lo que originó conflictos por la utilidad de los mismos entre agricultores y ganaderos.
Las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz a lo largo del siglo XIX, tuvieron consecuencias importantísimas para estas sierras, pues supusieron la repoblación de las mismas.
El primer tercio del siglo XX se caracteriza por la organización de sindicatos y movimientos obreros. Esto provocaría que los años de la República y la Guerra Civil fueran especialmente duros para algunos de los pueblos de esta comarca, con un número elevado de bajas en ambos bandos contendientes. La quema de imágenes, retablos y el asalto a iglesias y conventos fue la causa de la pérdida de gran parte del patrimonio eclesiástico. |
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LUGARES DE RECOGIDA DE SETAS |
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Los lugares de recogida se encuentran en diversos biotopos, todos a unos 20/30 minutos del Hotel. Las salidas se harán con los coches de los participantes.
La importancia del Parque Natural en el contexto de la biodiversidad en la Península Ibérica es excepcional. Hasta la actualidad se han censado 2.170 plantas superiores, lo que en cifras relativas representan el 17 % de la flora europea y el 22 % de la flora ibérica. Entre las plantas endémicas caben destacar: geranio de Cazorla (Geranium cazorlense), aguileña de Cazorla (Aquilegia cazorlensis), erodio de Cazorla (Erodium cazorlanum), gran variedad de narcisos (Narcissus longispatus, Narcissus bugei...) y, por último, la más emblemática, la violeta de Cazorla (Viola cazorlensis). |
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En el interior de la Comarca Sierra de Cazorla se ubica una de las zonas de máxima protección del Parque Natural, las Reservas Naturales de Navahondona y Guadahornillos, con una extensión de 23.151 has., en las que destaca un impresionante bosque mediterráneo en Roblehondo y Fresnedilla, dominado por encinares (Quercus ilex subsp. ballota), quejigares (Quercus faginea), acompañados de enebros (Juniperus oxycedrus), sabinas (Juniperus phoenicea) y madroños (Arbutus unedo).
El paisaje de pinar está presente en tres tipos fundamentales de pinos: el pino laricio o salgareño (Pinus nigra subsp. salzmannii), el negral o resinero (Pinus pinaster) y el carrasco (Pinus halepensis). |
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El laricio, en las zonas más altas, soporta muy bien condiciones edáfi-cas, hídricas y térmicas extremas. De portes rectos, acículas largas y flexibles y piñas pe-queñas, tiene una ma-dera muy apreciada y es muy longevo. Está acompañado por sabi-nas rastreras (Junipe-rus sabina), enebros (Juniperus communis) y majuelos (Crataegus monogyna). |
En altitudes intermedias aparece el pino negral, que presenta una corteza agrietada con la edad, recorrida por surcos entre violáceos y rojizos. Sus acículas son rígidas y con el extremo punzante y tiene las piñas sentadas. Este pinar está asociado en su sotobosque a otras especies, como la cornicabra o cornita (Pistacia terebinthus), arces (Acer monspessulanum y A. granatense), enebros (Juniperus oxycedrus) y lavandas o espliegos (Lavandula latifolia).
En los lugares más bajos, secos y soleados, encontramos el pino carrasco o de halepo, con la parte superior del tronco y ramas blanquecinas, copa globosa, hojas finas y flexibles y piñas alargadas y revueltas sobre los pedúnculos. Como siempre, no están solos, bajo sus sombras nos encontramos: lentiscos (Pistacia lentiscus), coscojas (Quercus coccifera) y romero (Rosmarinus officinalis), entre otros.
Podremos, además, contemplar el paso de los años en algunos pies milenarios de tejos (Taxus baccata), algunos de ellos, quizás, los más longevos y grandes de todo el continente Europeo, como el que se localiza en estas Sierras, con 6,20 metros de perímetro y una edad aproximada de 2.000 años. |
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Pero, aunque predominan, los pinos no son los únicos protagonistas. Quejigos y encinas forman parte de esta gran masa forestal. Mientras que las encinas (Quercus rotundifolia), con hoja perenne y coriácea, soportan condiciones secas y soleadas; los quejigos (Quercus faginea), quercíneas de hoja caduca, requieren zonas frescas, húmedas y con suelos profundos.
Al igual que ocurre en los pinares, encinas y quejigos no aparecen aislados, sino acompañados con otras muchas especies. En los encinares nos podemos encontrar: agracejos (Phillyrea latifolia) y madroños (Arbutus unedo). En las zonas con condiciones más extremas: lentisco (Pistacia lentiscus) y coscoja (Quercus coccifera). |
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Por el contrario, en los quejigares son frecuentes los arces (Acer monspessulanum y A. granatense) y los cerecinos (Prunus mahaleb). En las zonas más húmedas, los quejigos, o robles como les denominan los serranos, se acompañan del boj (Buxus sempervirens).
Por último, a lo largo de los múltiples arroyos, los bosques de galería nos avisan de su presencia: fresnos (Fraxinus angustifolia), sauces (Salix atrocinerea y S. fragilis) y chopos (Populus nigra) se acompañan de zarzales y conforman un típico y bello paisaje de ribera. |
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Si las condiciones meteorológicas son favorables, tanto los bosques situados en llanura como aquellos que se encuentran en colinas o montañas, proporcionan especies raras e interesantes, ya sea al experto micólogo o al simple aficionado. |
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Arrhenia spathulata. |
Auriscalpium vulgare. |
Calocybe gambosa. |
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Clavariadelphus flavoimmaturus. |
Clavulina rugosa. |
Dendrocollybia racemosa. |
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Galerina marginata. |
Ganoderma lucidum. |
Guepinia helvelloides. |
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Hygrocybe conica. |
Hygrophorus aureus. |
Macrotyphula juncea. |
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Merismodes anomala. |
Omphalotus olearius. |
Peziza violacea. |
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Phaeomarasmius erinaceus. |
Pilobolus crystallinus var. kleinii. |
Pisolithus arhizus. |
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Psathyrella candolleana. |
Puccinia hordei-maritimi. |
Rimbachia arachnoidea. |
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Sarcosphaera coronaria. |
Sphaerobolus stellatus. |
Spinellus fusiger parasitando Mycena seynii. |
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Tarzetta catinus. |
Tricholoma caligatum. |
Tricholomopsis rutilans. |
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Xerocomus ichnusanus. |
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Salvo indicación en la foto, las fotografías son propiedad de la Asociación de Desarrollo Rural Sierra de Cazorla, a quien agradecemos su cesión para este motivo. |
Verpa conica. |
Xylaria hypoxylon. |
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Asociación Botánica y Micológica de Jaén |
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