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- 1kg. de calabaza.
- 20 g. de boletos
secos o 1 boleto fresco (Boletus edulis, B. aereus o
B. pinophilus).
- 10 g. de senderuelas
secas (Marasmius oreades).
- 1 cebolla mediana.
- 1 puerro.
- Aceite de oliva
virgen extra.
- 1 pastilla de caldo
de pollo.
- 250 ml. de leche o de
nata líquida. |
Quitar la piel a la
calabaza, cortarla en trozos y ponerla al fuego en una cacerola con agua
junto con los boletos (si están secos), las senderuelas y la
pastilla de caldo.
Calentar el aceite en
una sartén y dorar la cebolla y el puerro cortados en trozos
pequeños (si se utilizan boletos frescos, laminarlos y dorarlos
junto con la cebolla y el puerro).
Cuando la calabaza se
haya ablandado, apagar el fuego, sacar las senderuelas y reservar
aparte. El resto, triturar en la batidora junto con la cebolla y el
puerro.
Colocar de nuevo al
fuego durante 5 minutos la mezcla triturada y añadir la leche
o la nata. Revolver. Rectificar de sal si hiciera falta y añadir una
pizca de pimienta y cominos. Las senderuelas enteras se añaden al
final como tropezones y para adornar el plato. |